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(Grupo Gérard Blaize)
Homenaje a Hikitsuchi Sensei
por Gerard Blaize (*)
 

HIKITSUCHI Michio Sensei falleció el lunes 2 de Febrero de 2004 a las 15:45, hora de Shingu, la ciudad donde él enseñaba. Tenía 80 años y 6 meses.

A su muerte recibió el nombre budista SHIN KI GEN IN DEN SAIMIN EIKETSU KOJI I.

EIKETSU : el gran hombre
KOJI : budista laico
SAIMIN : aliviar el sufrimiento de la gente.

Ciertamente, enseñar aikido era a su manera un medio de aliviar el sufrimiento de la gente, pues según las propias palabras del fundador, el aikido había sido creado para que el mundo entero llegue a ser una gran familia, y es seguro que si esta utopía penetrase en el corazón de los seres humanos, muchos sufrimientos se evitarían.

HIKITSUCHI Sensei también consideraba que su misión era llevar la palabra del fundador al mundo entero; ciertamente, es por eso que desde mi regreso a Francia en 1981 me pedía que le invitase; pero los alumnos eran demasiado poco numerosos y tuve que esperar hasta 1984 para satisfacerle. 3 stages en Europa tuvieron lugar. A éstos siguieron otros hasta 1988, año en que HIKITSUCHI Sensei, desgraciadamente enfermo de cáncer no pudo venir. Pero gracias a sus explicaciones, las técnicas simples que él enseñaba y que ejecutaba con una energía que te dejaba boquiabierto y una gran precisión, los principios del fundador del aikido que él profesaba, las plegarias que él recitaba cada mañana antes de comenzar el curso ante la foto del fundador y que parecían purificar el lugar de la práctica de la disciplina, como los ejercicios de Shinkon Kishin No Ho (método para calmar el alma y retornar a lo divino que los aikidokas conocen en parte con los ejercicios de Torifune y Furotama) que él exigía que se hagan al comienzo del curso, habían atraído a profesores y sus dojos, convencidos de tener ante sí un maestro muy cercano al Maestro Morihei UESHIBA, y decididos a seguir su enseñanza; así un grupo había nacido. Pero hubo que esperar hasta el triunfo de HIKITSUCHI Sensei sobre su enfermedad para volverle a ver en 1992, y desde entonces hasta 1998, su último año de venida a Europa.

¿Pero quién era HIKITSUCHI Sensei, aquel maestro que, por cuanto sé, fue el único en haber recibido directamente el 10º dan del fundador del aikido y a quien casi nadie en Europa conocía antes de su venida en 1984?

Había nacido el 14 de Julio de 1923 en un pueblo cercano a la ciudad de Shingu, en la prefectura de Wakayama. Huérfano muy temprano, fue criado por su abuela, quien era experta en Naginata (alabarda), y para evitar que él se convirtiera en un muchacho descarriado, le obligó a practicar las artes marciales. Es así como él comenzó Judo a los 9 años, que aprendió el arte de la lanza (Yari), de montar a caballo (Baa-jutsu), el Shuriken, que practicó el Karate Go-Ju-Ryu, Iaido, etc ... El fundador del aikido era originario de la ciudad de Tanabe, ciudad bastante cercana a Shingu; también enseñó éste su arte en esta ciudad después de 1928 y fue en 1936 que HIKITSUCHI Sensei, cuya abuela era amiga de O Sensei, fue presentado a éste. Él explicó a continuación que quedó muy impresionado por la presencia del Maestro Morihei UESHIBA y decidió, a pesar de su juventud, poner toda su energía a su servicio. Pero es después de la guerra en 1949 que él pondrá verdaderamente en práctica esta decisión. En efecto, en 1949 O Sensei le telefonea diciéndole que se reúna con él en Kii Katsura, un balneario a alrededor de 30 minutos de Shingu. HIKITSUCHI Sensei se abalanza sobre su moto para reunirse con el fundador y éste le explicó que hasta ahora el Budo no había seguido la buena dirección, que era practicado con propósito de destrucción, de matar, y que en lo sucesivo era necesario que el Budo fuese el del Amor. HIKITSUCHI Sensei decidió pues, en esta época, abandonar todas las prácticas marciales para consagrarse exclusivamente al aikido. Él hará, a petición del fundador, construir un dojo en Shingu, registrará todas las explicaciones del fundador durante los cursos que éste impartía en Shingu alrededor de cada 2 meses, puesto que HIKITSUCHI Sensei quería comprender absolutamente todo lo que O Sensei decía. Igualmente, como el Maestro Morihei UESHIBA había explicado que era necesario estudiar el KOJIKI para comprender el aikido, HIKITSUCHI Sensei hará de éste un profundo estudio. Etc ...

Fue una verdadera relación de maestro a discípulo, como recuerda ANNO Sensei, 8º dan y uno de los más antiguos alumnos de HIKITSUCHI Sensei:

« ... era una relación auténtica de maestro a discípulo. Era como si sus respiraciones estuviesen unidas. Naturalmente, era magnífico cuando se entrenaban o cuando manejaban el ken. Pero habitualmente también era magnífico, que cuando HIKITSUCHI Sensei presentaba alguna cosa a O Sensei, el momento siempre era el bueno ... »

Y esta relación, HIKITSUCHI Michio Sensei, que fue a Tokyo a vivir con el fundador durante el último mes de su vida, la mantendrá después de la muerte de éste el 26 de Abril de 1969.

« ... tengo grabada la voz de O Sensei y la escucho casi cada día. Todavía me prosterno ante el alma de O Sensei y su foto; es exactamente como antes; simplemente ya no veo su figura carnal, pero aparte de esto nada ha cambiado. Cada día le hago un servicio y recito el Norito (plegaria). Nunca he dejado de cumplirlo, ni un solo día ... »

Pero también se puede decir que esta relación de maestro a discípulo, el fundador del aikido la había refrendado por su parte con el otorgamiento de los más altos grados de su arte a su discípulo y con la manera en que se los otorgó.

En Agosto de 1957 HIKITSUCHI Michio Sensei recibió de manos del fundador el rollo (Makimono) del palo (Bo) del aikido, atestiguando la capacidad de HIKITSUCHI Sensei para transmitir la enseñanza del mismo. Este diploma está titulado así:

HIKITSUCHI MICHIO DONO SHOWA 32 (1957)
Firma : DOSHU UESHIBA MORIHEI
BO-JUTSU MASAKATSU OKUI SODEN

BO-JUTSU : técnica del palo
MASAKATSU : la certeza de vencer a cualquier cosa que no sea correcta con el corazón de la justicia
OKUI : del fondo del corazón, las cosas más profundas, la quintaesencia
SODEN :
  SO : recíproco
  DEN : transmisión
OKUI SODEN : el hecho de transmitir de generación en generación.

Se puede, pues, traducir el diploma recibido por HIKITSUCHI Sensei como: la transmisión recíproca de la quintaesencia del palo del corazón justo.

Pero lo que es más destacable para comprender la relación de maestro a discípulo entre HIKITSUCHI Michio Sensei y el Maestro Morihei UESHIBA, son las circunstancias en las cuales O Sensei decidió otorgarle este título; fue a continuación de un entrenamiento entre ambos, tal como lo cuenta HIKITSUCHI Sensei:

« Un día del mes de Agosto de 1957, hacia la 1 de la madrugada, el Maestro Morihei UESHIBA me pidió que me lavantase para ir a entrenarnos al dojo y practicar el ken (SHO CHIKU BAI NO KEN). En el dojo, pues, yo atacaba a O Sensei, pero durante la ejecución de uno de estos ataques sentí que el bokken de O Sensei se había roto. Su bokken efectivamente estaba cortado a una buena longitud de la punta. Me puse a buscar dentro del dojo el extremo cortado, pero O Sensei me dijo « ¿Qué es lo que buscas? ¿No es esto lo que buscas? » y diciéndolo sacó el extremo roto del bokken de dentro de su keikogi (vestidura de entrenamiento). Yo estaba estupefacto ya que estaba convencido de que el extremo roto se había dispersado por el dojo y me preguntaba cómo había podido caer en el interior del keikogi de O Sensei. Fue aquel día que O Sensei me desveló el "secreto" del ken del aikido (SHO CHIKU BAI NO KEN) y me entregó el makimono del palo del aikido (MASAKATSU BO-JUTSU). »

Es en una situación semejante que O Sensei le otorgó el 10º dan. Fue en Shingu el mes de Enero de 1969 durante un entrenamiento con otros practicantes. O Sensei detuvo el curso y dijo a HIKITSUCHI Sensei: « Todo te lo he dado, Michio San. Hoy te doy el 10º dan. Agárrate. »

También, HIKITSUCHI Sensei escribirá siempre al presentarse: 10º dan directamente recibido del Maestro Morihei UESHIBA.

Esta relación tan fuerte de maestro a discípulo donde el maestro toma la decisión en un instante, puede a mi entender explicar por sí sola por qué HIKITSUCHI Sensei toda su vida se puso al servicio del fundador, que él se consideró siempre como un alumno cuya misión era llevar el mensaje de su maestro al mundo entero.

Hoy él nos ha dejado; el mejor modo de mostrarle agradecimiento y de estar todavía con él será, estoy seguro, continuar su misión, es decir, continuar transmitiendo el mensaje del fundador del aikido.

 
(*) Este texto es una traducción independiente de un original en francés publicado por el maestro Blaize.
(Última actualización: 25/03/2007)